miércoles, 12 de septiembre de 2007

¿Quien soy?


¿Quien soy?

Soy un simple ser humano de esta vida, pero no perteneciente a este tiempo.
Soy una persona sencilla que vaga perdida en el tiempo buscando su lugar en el.
El presente solo me muestra en su real espejo mi rostro con vista al pasado, me hace sentir como un ser prehistórico que se quedó congelado en el pasar de la vida y hoy se descongela para darse cuenta que está vivo pero al mismo tiempo muerto.
Muerto porque todos sus ideales ya no existen.
Muerto porque su pensar es obsoleto a la realidad.
Muerto porque su forma de respetar no está acorde con el presente.

Muerto porque su forma de brindar cariño es caso omiso para otros, aunque siempre he dicho que los demás no importan, sino el concepto que tienes de ti mismo y lo importante de que sabes quien eres.

Estos últimos días me he dado cuenta que he fracasado como ser humano de la realidad, pues todo lo que he hecho para afianzar mi relación con ella, no ha servido de nada, solo he sido nuevamente un juguete de mi sentir, una marioneta de mis ideales.

Soy como un niño al cual se le engaña fácilmente con un dulce.
Yo mismo me engaño con falsas ilusiones que crecen instantáneamente en mí.

En ningún momento me llegué a preguntar si era ella a quien debía esperar, solo me deje llevar por la oportunidad que ella misma y el destino me han brindado. Aunque el destino no exista. El destino está en tus manos y tu puedes aferrarte según a el segun cuanto lo anheles.


Hoy pediré que la vida me traiga en las manecillas del reloj un mensaje donde diga cual es mi realidad y en qué tiempo estoy viviendo.

***KROSS***
Cristian Pennella
11 – 09 – 07
23:03

lunes, 10 de septiembre de 2007

Pensaba que estaba caminando rumbo a la dicha de estar lejos de tus brazos

Pensaba que estaba caminando rumbo a la dicha de estar lejos de tus brazos

Nuevamente siento que estoy acercándome a ti.

Tristemente doy pasos por caminos que solo me conducen a ti.

Bruscamente miro atrás para ver que puedo hacer, miro al frente y solo te veo a ti.

Quiero escuchar palabras de alegría, pero solo escucho tu melancólica voz.

Quiero apartarme de ti para siempre, pero aun me atraes a ti.

Quiero sentir otros brazos pero nunca me has dejado ir, abriste tus brazos solo para dejarme respirar por breves segundos.

Necesito a gritos besos ajenos, pero te has mantenido al asecho para volverme a cautivar.

Necesito dulces caricias y aliento para vivir, pero continúo sintiendo tus robustos manoteos y tus malos deseos de desilusión.

Necesito momentos de alegría y paz, pero sigues mostrándome tu mundo lleno de amargura y desdicha.

Deseo mostrarle al mundo quien soy, pero tú me tapas con tu manto de oscuridad y frialdad.

Deseo brindarle a mis seres importantes la dicha de que ellos me vean feliz, pero tus estas allí para quebrantarme la paz y la tranquilidad, robándome así la sonrisa que he guardado por tanto tiempo.

Deseo hacerle sentir a otro ser mis ganas de amar, mis ganas de hacerla feliz, pero ¿como puedo brindar alegría a alguien si tu estas allí para atormentarme?

Me encantaría percibir melodías de cariño, pero tu cantar arrogante ahuyenta mi sentido auditivo.

Me encantaría apreciar a mis espaldas gestos de ternura, pero todo esto, esta ajeno a la realidad, porque mi única realidad es seguir sumergido aquí a tu lado.

Me encantaría recibir una cajita de sorpresas, donde su contenido sea amor, cariño, paciencia, respeto, comprensión y una pizca de diferencia, deferencia para aprender de la vida ajena, ya que estas son las que hacen las virtudes, mientras que las igualdades hacen la rutina, pero tu estas allí para regalarme esa caja de negro mate, la cual no contiene nada, solo un abismo frívolo, atrayente y destructor.

Soledad ¿cuando me dejaras libre? ¿Cuándo dejare de vivir en estas mentiras, que me hacen sufrir? He soñado suficiente para continuar viviendo en el mismo lugar. Como me gustaría seguir de largo, en estos momentos es mi deseo. Apartarte de mi vida es lo que mas anhelo. Tu me has dado una vida ajena a mi pensar, una vida oculta en mis deseos.

Soledad por primera vez en la vida déjame disfrutar la poesía de un cielo personal, quema esas alas de papel que tu me has colocado, para que alguien ablande mis propias alas de cristal, termina de recoger mis lagrimas de papel, para que las venideras sean naturales, motivadas por la alegría de que por fin volveré a sonreír. Apártate lejos, bien lejos, para que esa primera vez fuera tu capullo de corrupción, no se convierta en una esperanza perdida. Es por ello que cabe decirte que si me liberas de tus rejas de papel, nunca esperes mi mensaje respuesta, no más.


***KROSS***
Cristian Pennella
07-09-07
22:48